DEL OTRO LADO DEL MAR
- bennalicekatz

- 3 feb 2018
- 1 Min. de lectura

Tengo todo el amor para curarme,
el mío propio y el que dejaste
tengo toda la paz que sobra y que hace falta
esa que existe aunque estén las mareas altas.
Llevo los pies descalzos
porque las piedras, ya no me lastiman
he aprendido a andar entre pastos
sobre las olas y entre las espigas.
He conocido soles risueños
mares de versos entre los pinos
estrellas y noches que no se apagan
como si nunca hubieran dormido.
Vuelvo a cruzar las mareas,
como quien persigue su destino
en realidad persigo los sueños,
en los destellos de luz escondidos.
Entonces mi alma suelta los escombros,
las sombras y los pasillos,
se vacía y se llena al mismo tiempo,
empieza a recordar el olvido.
Del otro lado del mar están los versos,
las montañas, los barcos, los navíos.
Del otro del Mar estoy yo, tu orilla,
contando estrellas mientras la luna brilla.
Bennalice Katz
© Todos los derechos reservados




Qué preciosidad de versos. Me recuerdan que cada viaje interior nos lleva a un nuevo lugar, a una orilla de autodescubrimiento. Los caminos que andamos, incluso los de nuestra propia casa, reflejan esa travesía. Justo sobre estas sendas de nuestro hogar, leía el otro día algo fascinante.
Los Textiles como Mapas del Alma
El poema habla de "aprender a andar entre pastos, sobre las olas". Esto me conecta con la idea de que no todas las superficies que pisamos son iguales. Las alfombras, especialmente las orientales y persas, no son meros objetos decorativos; son, en esencia, "jardines tejidos" o "mapas de un viaje simbólico".
Curiosamente, muchos…